Alonso Ruvalcaba es un periodista especializado y escribe para los periodicos La Jornada, Grupo Reforma, Catadores y varias revistas más. A continuación la entrevista hecha a Jose Luis Durand.
1. ¿Considera que -en general- existe una tendencia en vinos, en méxico y el mundo, a avanzar de vinos robustos a vinos que expresen fineza? ¿por qué?
Me parece que el reto es doble ya que con los cambios de clima y escases de agua cada vez mas tiende a haber golpes de calor y temperaturas ligeramente mas elevadas -con un par de grados basta para hacer la diferencia- por lo anterior los azucares tienden a adelantarse durante la madurez de la baya, sobre todo en vinas desequilibradas con mayor vigor y esto hace que se tenga que caer en la sobremadurez de aromas y alcohol, esperando la madurez de los taninos.
Creo que esto además fue potenciado por una fuerte publicidad por algunos medios y adoptada como bandera en muchas viñas del nuevo mundo y en cierto punto esto no era tan negativo en lo noventas ya que muchas bodegas intentaban llegar con esto a un nuevo estatus o segmento de vinos, aun recuerdo las palabras de mi profesor Phillipo Pzshkowski de la Universidad Católica de Chile -Uno de los descubridores del Carmenere Chileno- que nos advertia de no caer en este exceso… en fin el tema es que la sobre madurez de viñas en este tiempo ha ido increcendo cada vez a niveles más altos y con esto ya casi han llegado a cansar al público que busca un vino alegre que lo transporte al terruño y que no sea sólo un tributo a las mermeladas y los chocolates.
De ahi creo que viene la contrapropuesta de volver a la delicadeza y elegancia. En nuestros Valles de Ensenada eso se ve como un gran reto ya que venimos saliendo de una etapa donde aproximadamente el 60% de las viñas eran dedicadas a vinos de alto volumen de producción con lo que el equilibrio de las plantas era mas orientado al vigor, ahora con los cambios muchos de estos viñedos están llevándose a producir sus propios vinos y ante esto el productor de uva empieza a tomar conciencia de la importancia de la calidad de esta para el futuro vino y esto desencadena la busqueda de la calidad. Obviamente al inicio sera difícil llevar estas plantas al equilibrio ideal, ya que hay muchos años expresados en metros de raices que costará cambiar y por eso quiza en algunos casos se recurre a la sobremadurez como técnica para lograr la expresión de la cepa; pero creo que con el tiempo el reto de la elegancia y la delicadeza se irá logrando y con esto nuestra identidad.
2. ¿Considera que en el mercado mexicano hay un interés renovado por el vino blanco, el dulce y el rosado? ¿por qué?
Creo que este tema es cíclico, pero si, me da la impresión que por el mismo efecto de vinos tintos potentes, la gente busca a veces refrescarse con un buen Blanco.
Ahora un tema interesante a destacar es el tema de los chiles de la comida mexicana y los vinos tintos; creo que por razones fisiológicas es un maridaje complicado, el chile o los picantes actuan sobre las papilas gustativas irritándolas, si a esto le agregamos un tanino que impide la lubricación cortando la saliva, la irritación es mayor y la sensación de tersura o “Taninos Maduros” se pierde, creo que por esto el maridaje adecuado para comidas picantes serían los blancos, rosados y/o tintos ligeros donde no existe una gran concentracion de taninos.
3. ¿Cree que existe un interés en el mercado mexicano por cepas como la Syrah, Viognier o Pinot Noir? ¿ha notado algún cambio hacia esas uvas?
Si, seguimos la busqueda del “match” perfecto entre las condiciones de nuestro terruño y la innovación. Aunque personalmente me parece que el Sirah tiende a ser una variedad excesivamente vigorosa y sin una personalidad muy definida; me gustan más las otras dos.
4. En su opinión, ¿cuál es la tendencia más marcada del mercado mexicano? ¿por qué?
Lo mejor del mercado mexicano es su falta de prejuicios, esa libertad de elegir en base a curiosidad, gustos personales e interes, eso nos favorece ya que nos permite arriesgar y hacer.
Creo que no existe una tendencia muy marcada ya que existen diferentes segmentos: vinos de diario, de celebración, de colección, etc; pero si tratamos de generalizar creo que cada vez hay un consumidor más culto e informado y por consiguiente la tendencia es a vinos más francos sin defectos de elaboración como bretanomices u oxidación y con una imagen o espiritud definido, donde trasciende la filosofia de vinificación y el espíritu de la marca.